Sunday, February 19, 2006

Los humos y los otros


Desprecio el cigarrillo. Vengo de una familia de fumadores y sus prácticas se han encargado de alejarme de él. Fue una suerte. Me molesta el humo en mis ojos y el olor que me deja en la ropa. Pero puedo soportarlo y tolerarlo cuando quienes fuman son personas que conozco y aprecio, quizás porque sé como son detrás de esos cigarrillos. Cuando los que fuman son desconocidos no me dan oportunidad ni deseo de acercarme, sino más bien de huir.
Sin embargo me gustan ciertas imagenes de gente fumando. Las fotografías en blanco y negro de personas que construyen su gesto a partir de como pitan un cigarrillo, las reconozco como buenas composiciones.
Acabo de ver Good Night and Good Luck, la película de George Clooney sobre como un programa de TV de la CBS combatió en los '50 al Senador McCarthy que veía comunistas hasta en la Casa Blanca. Nada hubiera sido interesante de la película si sus personajes no fueran fumadores empedernidos. El cigarrillo define la época. Las pausas para la reflexión, los silencios y la toma de decisiones brillan con el humo del vecino.
El año pasado ví un informe de la TV alemana sobre el Mundial de Alemania 1974 y el contraste con esos tiempos es increíble. Las figuras de la selección holandesa fumaban en charlas con los periodistas luego de entrenar en un parque público. Los jugadores del seleccionado alemán respondían preguntas de la prensa, mientras los periodistas le descargaban el humo de sus cigarrillos en la cara. Fumar era tan normal que el hecho de fumar no era destacado especialmente. Simplemente sucedía.
El deporte hoy le cierra el paso a los fumadores y el mundo ha convertido a los fumadores en unos nuevos perseguidos que se atrincheran en pos de su vicio. Lo único que falta es que se declaren como la resistencia que brega por libertades propias y ajenas. No conozco ningún fumador que no diga que fumar le hace mal como no conozco a ningún pelado natural que no quiera tener pelo.
Pocas mujeres saben cuanto encanto desperdician cuando fuman. No quedan lindas ni en fotos. Habrá sido una conquista en su momento, pero la pérdida ha sido cuantiosa.
Igual gracias, ya tiré. Mejor dicho, nunca agarré.
De todos modos dejenme quedarme con las fotos.

9 Comments:

Blogger mer said...

uuuuiii que tema el del cigarillo. La de discusiones que he presenciado sobre la nueva ley que rige en España desde el 1 de Enero: No se puede fumar en lugares cerrados o publicos.
Los bares tienen en la puerta el cartel de "aqui se puede fumar" o "prohibido fumar".
Al principio no estaba nada de acuerdo con esta ley, pero tengo que reconocer que al final fue y es una buena idea. Yo estoy fumando mucho menos.
España es un pais muy fumador, cuando llegue me sorprendio muchisimo ver gente fumando en el anden mientras esperaban que llegara el subte.
En Italia hace un tiempo que se implemento una ley similar y el porcentaje de fumadores ha disminuido bastante.

Entiendo el placer que debe ser para los no fumadores, salir y luego llegar a casa sin olor cigarillos en el ropa y en el pelo..! Soy fumadora y entiendo lo molesto que le resulta el cigarrillo a los no fumadores.

Ah, queria comentar que desde que salio la ley, Marlboro bajo el precio de los cigarrillos de 2,90€ a 2,55€ y han salido a la venta cigarrillos a 1,40€..En fin...

Por otro lado coincido y me gustan mucho algunas fotos en blanco y negro, donde detras del humo se ven las caras o los gestos del protagonista.

un saludo.

4:31 AM  
Blogger Paterna said...

Buena reflexión sobre el cigarrillo! Como aquel que se decidió a pesar el humo de un cigarrillo y sacó la diferencia entre el cigarrillo antes de fumar y las cenizas que quedaron luego de fumarlo.

11:00 AM  
Blogger Poli said...

No tengo nada que ver con el cigarrillo, pero coincido en su romanticismo. Lo de las fotos es tal cual.

4:23 PM  
Blogger JuanO said...

Ejem, ejem. Copyright.

5:57 PM  
Blogger marcelo gantman said...

desconocía la existencia de un blog con el título del post...pido disculpas y ya procedo a cambiar el título

6:59 PM  
Blogger JuanO said...

Ja! No era mi intención. No me creo tan importante como para adueñarme de esa frase.

Intentó (y no logró) ser un chascarrillo simplemente. \

6:41 AM  
Blogger El Crimen no Paga said...

Pero el cigarrillo es compañero, se puede hasta decir a cuantos cigarrillos queda la facultad o la panaderia....

Quien esta al lado tuyo cuando esperas un bondi a las 6 ?

Solo mi paquete de Gitanes...

7:57 AM  
Blogger Maxi said...

Todo aquel que dejó de fumar destaca lo mejor que se siente desde aquel momento.
No entiendo cómo el cigarrillo no es tan ilegal como otras drogas.
Ahora, la seducción que despierta el humo es innegable.
Buenísimo posteo, gracias.

12:00 PM  
Anonymous aki said...

Me copa fumar.Fumo desde los 14.hago deportes desde chico.Y si viene alguien y me da una pastilla y me dice que no fumo mas...no la como ni en pedo.fumo un par por dia,estan ligados al placer...a veces estoy medio nervioso o termino algo y quemo uno.Me gusta que no me dejen fumar en algunos lugares,generalmente son lugares que detesto.Me gusta ir a lo de alguien y que no se pueda fumar,entonces tengo una excusa y me voy a dar una vuelta.
Hay gente que fuma con la misma onda que se come las uñas y no me cabe,pero bue.
buena onda los holandeses fumando.
Igual me gustaria que mis hijos no fumen.
En fin,un mamarracho mi opinion.

11:40 AM  

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