Thursday, May 11, 2006

El eterno ejercicio de pensar la Argentina


Apareció mi parte seria y responsable. Encontré una muy buena columna de opinión del profesor de la Universidad de Palermo y especialista en desarrollo urbano, Nicolás Diez. La publicó el diario La Nación (9/05/06) y aborda la creencia recurrente de que Dios es Argentino desde la siguiente óptica:

-Los argentinos vivimos en un país cuya mitología indica que la riqueza ha sido heredada y no precisa del ejercicio de producirla.
-Lo heredado siempre proviene del pasado y por lo tanto no permite vislumbrar un presente y un futuro.
-Tenemos la idea de que alguien conspira contra nosotros y quiere quedarse con lo nuestro.
-Tememos que "vengan por el agua", pero su derroche en las casas de familia y en las veredas limpiadas a manguerazo limpio, vendrían a indicar que no hay tal temor.

Según cierta cosmogonía de la vida social argentina, pensamientos de esta índole son de derecha.
Eso, ni me va ni me viene. Las ideas son buenas, concretas y dinámicas y eso me alcanza.
Ser concreto y dinámico también parecen conceptos de derechas.
Empiezo por mí: liberarnos de esos prejuicios nos permite encarar cosas nuevas y superadoras.
Conozco villanos y buenas personas de las dos veredas. Un garca de izquierda no me resulta más simpático porque beba vino con sus amigos en copas grandes y haya leído a Benedetti.
Por suerte ya dejé esos parámetros atrás.
Ahora sí: el link a la nota de Dios es Argentino

4 Comments:

Blogger manustone said...

Marcelo, estoy de acuerdo con vos.
Sin lugar duda no descubro la pólvora al decir esto, pero fallamos como argentinos en la autocrítica.
Ayer en CQC quedó plasmado, con lo del muchacho que insultó a una persona uruguaya.
Creo que a veces sufrimos ciertos delirios de grandeza y omnipotencia que no comparto.
Un estudio canadiense sustenta que el desarrllo en los países sajones, a diferencia de los latinos, está basado en una cultura del trabajo, el respeto y la seguridad jurídica.
Respecto a esto, estamos de acuerdo o no? Tenemos muchas cosas para cambiar. Empecemos por casa. En lo sencillo: no tirés desde un subte en movimiento una lata de gaseosas vacía (juro que he visto esto) sino guardala y tirala en el próximo cesto, pedí disculpas, decí gracias, conviví con respeto.
Saludos,

Manu.

1:43 PM  
Blogger El Crimen no Paga said...

Excelente articulo, y no hay dudas que Dios es argentino, sino no se explica como sobrevive Argentina, estando poblada por argentinos

8:51 AM  
Blogger amar.de said...

yo solo invito a mi blog

10:31 AM  
Blogger Eugenio Palopoli said...

Excelente artículo y muy buen comentario de Marcelo.
A mí, que también fui de izquierda y que tenía todos los tics del retro-progresismo (juro que uso esa expresión desde antes de que Rozitchner la use en sus libros), hoy no me avergüenza el considerarme liberal. Para mí el liberalismo bien entendido se parece más a la verdadera socialdemocracia, no las gansadas que repiten los progres antediluvianos de acá. Que los que se llaman liberales en Argentina sean generalmente conservadores, autoritarios, clericales, bastante ignorantes e inescrupulosos (muy PRO) no es mi problema. López Murphy me parece diferente, lástima esa pinta de cabo de la federal.

7:48 AM  

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