Sunday, August 06, 2006

Las batallas perdidas por ganarle al doping

Lamento profundamente que el ciclista norteamericano Floyd Landis haya sido desposeído de su título como ganador del último Tour de Francia. Desconocer su victoria por doping me parece una decisión anacrónica: atrapar a un deportista en un control se ha vuelto una mera cuestión de azar y no de limpieza. El deporte de alta competencia, mueva o no millones(de dinero ó personas) , el deporte espectáculo que forma parte del mundo del entretenimiento, ya ha perdido su batalla por la salud de los atletas. Busca otros objetivos, como lo buscan los mismos actores. Que alguien me diga que un deportista luego de ganar Roland Garros, los Juegos de Atenas, el Superbowl, la Liga ACB, la NBA y muchísimo menos las Grandes Ligas de beisbol, haya declarado a los medios su alegría por ser el atleta con más salud del momento.
El deporte sano, formativo y necesario para la mejor calidad de vida, no habita en los grandes estadios ni en las transmisiones televisivas que miden famas y ratings. El deporte que consumimos, el deporte patrocinado y que es practicado por los mejores, por un puñado de iluminados, no tiene como puerto de llegada una vida saludable.
Dirán que el doping no es solamente una cuestión de salud, sino también un enfrentamiento en el que dos rivales deben vérselas sin trampas y sin ventajas. De acuerdo. Pero cuando el dopaje se transforma en un límite admitido por los deportistas y que en ocasiones se vuelve inalcanzable por falta de medios económicos y no por valores construídos a lo largo de una carrera, la discusión ya es otra.
No escuchamos a deportistas pidiendo un deporte sin doping. Son las víctimas principales de los controles. Son suspendidos hasta de por vida. Pero viven con temor a no ser descubiertos.
Creo fervientemente en que hay deportistas, y no son pocos, que no acumularon méritos por haberse dopado. Su combustible ha sido las ganas de vencer, una alta moral competitiva y el deseo de ser mejor que nadie.
Pero descreo del deporte competitivo como fuente de salud. Emilio Calderón, historiador español, ha escrito en su libro Deporte y Límites que ya en el siglo V A.C. los atletas griegos consumían alimentos y pócimas que ayudaban a un mejor rendimiento deportivo. Las carreras y las luchas en ocasiones eran a morir, literalmente. Algunos luchadores se hacían extirpar el bazo para no sentir dolor en la faena. Y el vencedor recibía todo tipo de elogios y beneficios, además de la corona de laureles en su cabeza.
Nada ha cambiado. Morían por competir y ser los mejores. Y el doping en ocasiones mata. La vida es corta, la gloria eterna. Y siempre hay alguien que mira.

3 Comments:

Blogger Matías Guillán said...

claudio tamburrini sostiene que hay que eliminar los controles andidoping de la alta competencia porque ya ha llegado un momento en que la necesidad de récords y todo eso implica el dopaje.

es interesante lo que plantea claudio y además es mucho más amplio, pero bueh. se un comentario, no un texto gigante.

12:22 PM  
Blogger Federico Parapar said...

Tengo un amigo. Se llama Gastón. Una vez cada tanto, jugamos al tenis de mesa. Los dos lo hicimos casi profesionalmente y jugamos bastante bien. Antes competíamos. Algunas veces ganaba uno, otras veces el otro. De un tiempo a esta parte, jugamos a mantener la pelota sobre la mesa. Los dos con un mismo objetivo. Luego de minutos pegando igual se vuelve casi un mantra. Es maravilloso. No me tuve que dopar para ello, ni me saqué el bazo para no sentir dolor. Cómo iba a preocuparme por esas cosas, disfrutando tanto.

2:02 PM  
Anonymous Anonymous said...

What a great site » »

10:53 PM  

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