Monday, September 18, 2006

Violencia en el fútbol


Fuí invitado a exponer en un panel en la Legislatura Porteña acerca de la Violencia en el Fútbol.
Este es un resumen de lo que dije el lunes 18 de septiembre.

-Hablar de Violencia en el Fútbol ya es un género en sí mismo. Refiere a una actividad propia dentro de otra actividad.

-Descreo de que la violencia en la sociedad se refleje en el fútbol. El fútbol ha engendrado su propia violencia. Incomparable con otras violencias, con dinámica propia.

-La sociedad es violenta porque las sociedades son violentas. La vida urbana lo es. La selva es violenta también y cada tanto escupe belleza. Pero la sociedad es otras cosas al mismo tiempo, más allá de ser violenta. El fútbol, entonces, sólo tomaría de la sociedad su parte violenta. No se sostiene.

-El fútbol tiene una violencia implícita y otra explícita.

-La explícita es la conocida: barras bravas que ejercen poder amparados en el mundo político y deportivo. Comercian mercancía y sustancias en base a ese entramado. El dirigente de fútbol es víctima o cómplice de las barras según sea la noticia del día.

-La violencia implícita es la que habita en el fútbol mismo: dificultades para comprar entradas, agresiones para entrar a un estadio, incomodidad para ver los partidos, comida deficiente y baños inviables. Quien se someta por propia voluntad a cuatro horas de su vida en esas condiciones, para formar parte de un entretenimiento, se convierte en alguien dispuesto a padecer violencia o ejercerla.

-La violencia implícita sostiene a la explícita. La fogonea, la corea y la aclama cuando una barra se agarra con la otra de enfrente.

-Hemos elegido que el fútbol sea violento y es el que tenemos. A veces no nos gusta, pero lo hemos creado así.

3 Comments:

Blogger El Bambi said...

Disiento: estar incómodo en un espectáculo no implica que eso degenere en violencia. Son cosas distintas. Uno ha ido incómo a espectáculos en los que no pasó nada.

Si voy al baño de una estación de servicio y éste está en un estado lamentable, eso no implica que la situación degenere en violencia, o que yo esté dispuesto a ejercer o padecer violencia. Esto tampoco me pasa en la cancha.

10:50 AM  
Blogger Guillermo said...

Coincido con "el bambi", lo que dice me parece cierto. Pero, al mismo tiempo, propongo el siguiente ejercicio... Que tal si ponemos la tesis inversa? Digamos que, al estar cómodos, contar con instalaciones limpias, comida pasable, etc. durante las 4 hs del espectáculo deportivo (cualquiera sea)implica que el espectador pueda concentrarse en lo que está viendo. En vez de pensar que no va a mear por que el baño es una cagada, que no va a comer y prefiere cagarse de hambre por que lo que hay no le gusta, etc. eso lo distrae del punto principal que es disfrutar del espectáculo deportivo que se le ofrece. Esta distracción puede generar violencia aunque sea hacia el interior de esa persona. Como dice el autor, esa misma persona se expone a una condición de violencia. Por tro lado podemso citar los siguientes ejemplos: un partido de la NFL dura no menos de 3 horas, uno de la NHL mas o menos lo mismo, la NBA no debe andar muy lejos, el baseball también dura bastante. En todos ellos los espectadores no tienen "local" y "visitante" y se sientan todos juntos. La proporción de problemas x peleas entre diferentes "hinchas" es casi mínima, la familia disfruta del deporte, los estadios son enormes y gralmente se llenan, los baños son de primera y la comida es, por lo menos, zafable. Fast food, pero comida al fin y en condiciones de higiene mínimas. Y hasta venden cerveza!! Tuve la oportunidad de participar de algunos de estos eventos en persona por suerte así que no hablo por boca de ganso ni por que lo vi en la tele. Aclaro por las dudas.

Finalmente, para volver al ejericio que propongo... las condiciones favorables hacia el espectador, redundan en un espectáculo más pacífico o menos enquilombado o violento? Valen estos ejemplos como contra-teoría delo expuesto en el comment anterior? La dejo picando.

Saludos,
Guillermo

9:36 AM  
Blogger César said...

Creo que hay dos cuestiones centrales en el tema y me parece que Marcelo describe, a mi entender, muy bien la primera:
El futbol en la Argentina tiene una violencia propia que es estructural. Luego, las manifestaciones de esa estructura devienen -radicalizadas- en los piedrazos que vemos todos los domingos. Por otro lado, creo que las respuestas habituales al problema son parte de el: hablar acerca de que la sociedad violenta engendra futbol violento... es no hacerse cargo. Es mirar para otro lado y echar culpas´para que todo siga igual. Tambien tenemos a los que dicen "es el folklore del futbol: los trapos, el aguante,la rivalidad, etc" y se rebanan los sesos tratando de entender como una "simpatica" puteada se convierte en un botellazo.
Lo mas grave a desterrar es tambien la legitimación simbólica que sostiene a la conducta violenta. Asi como tenemos a los barrabravas organicos que van al frente y protagonizan las corridas del domingo, tenemos a los oficinistas de platea que el lunes cuentan a sus compañeros de trabajo " bosteros:a uds. ayer los corrimos hasta el Riachuelo"

7:15 PM  

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